07/07/2003
Puesta en marcha de las pruebas
de esfuerzo de Medicina Deportiva.
El Servicio de Rehabilitación
del O.A.L. Hospital Provincial de Castellón
constituye en el año 2002 la Unidad de Medicina
Deportiva para atender las necesidades propias de la
Excma. Diputación Provincial de Castellón
y las sobrevenidas en el Hospital Provincial. En este
período de tiempo la actividad de dicha área
se ha consolidado y, en espera de la puesta en marcha
de otras actividades complementarias, se ha puesto en
marcha el Área de Fisiología del Esfuerzo
y Valoración Funcional, dirigida al deporte y
a los deportistas de la provincia de Castellón.
Con esta iniciativa, el Servicio de Rehabilitación
del O.A.L. Hospital Provincial de Castellón se
convierte en el primer hospital publico en constituir
una unidad de medicina deportiva que va a disponer de
pruebas de fisiología del esfuerzo y su valoración
funcional, de vital importancia tanto para el deporte
profesional como para el deporte amateur y lúdico,
al igual que para aquellos que acceden al deporte como
un medio terapéutico y rehabilitador.
Las "pruebas de esfuerzo" constituyen uno
de los tests de exploración clínica más
conocidos y utilizados en medicina.
Desde el punto de vista estrictamente médico,
las pruebas de esfuerzo nos permiten determinar con
un alto grado de fiabilidad la aptitud deportiva de
las personas; es decir, comprobar la ausencia de patologías
que contraindiquen de forma absoluta o relativa la práctica
deportiva o, por el contrario, detectarlas. En otras
especialidades médicas que también realizan
pruebas de esfuerzo (Cardiología, Neumología;
etc), éste suele ser el primer y único
objetivo de su realización.
Por tanto, podría decirse que los principales
objetivos de las pruebas de esfuerzo realizadas en el
ámbito de la Medicina Deportiva son:
1) La valoración de la aptitud física.
2) El control médico-deportivo.
3) El control y optimización del entrenamiento.
4) El poder realizar un pronóstico de rendimiento.
5) La detección de talentos.
6) La investigación fisiológica y la
realizacion de pruebas experimentales.
Asimismo las pruebas de esfuerzo están indicadas
en:
1) La determinación de la aptitud deportiva.
2) El estudio de los trastornos del automatismo, conducción
o repolarización del electrocardiograma, tan
habituales en deportistas entrenados.
3) El seguimiento de enfermedades conocidas que inicialmente
impiden la práctica del deporte.
4) La determinación de la condición
física de base.
5) La confirmación de un buen programa de entrenamiento.
6) La valoración de bajos rendimientos.
7) La evaluación de regímenes de drogas
permitidas.
Actualmente, el ejercicio físico y el deporte
constituyen una de las actividades sociales con mayor
arraigo y capacidad de convocatoria. Su práctica
está en constante aumento, siendo llevada a cabo
por la sociedad, cada vez más, como una necesidad
imprescindible para una buena calidad de vida. En los
niños porque contribuye al desarrollo armónico
e integral de la persona; en determinadas patologías
porque constituye una eficaz medida terapéutica
y rehabilitadora; en las personas en general porque
su realización como actividad lúdica en
tiempo de ocio reporta un aumento de los niveles de
salud; y, finalmente, en los deportistas profesionales
porque constituye su medio de vida.
En la mayoría de casos será suficiente
la realización de una prueba de esfuerzo al año,
preferentemente al inicio de los entrenamientos; sin
embargo, si existen altos volúmenes y/o intensidades
de entrenamiento quizás sea conveniente la realización
de más pruebas durante la temporada, fundamentalmente
con el objetivo de evaluar los efectos del plan de entrenamiento
llevado a cabo y de ajustar los parámetros de
entrenamiento a la nueva situación funcional.
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